| Pterigión (carnosidad) |
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| Padecimientos | |||
| Escrito por Dr. José Luis Salinas Gallegos | |||
| Lunes, 10 de Agosto de 2009 01:07 | |||
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Los pterigiones o mejor conocidos como carnosidades son crecimientos fibrovasculares de la conjuntiva (delgada membrana mucosa que cubre el exterior del ojo) en forma de ala sobre la córnea. El crecimiento puede favorecerse con la exposición a la radiación ultravioleta (al sol) y con otros factores ambientales como el calor, el viento, el polvo y la sequedad atmosféica. Por lo que es más frecuente encontrarlos en hombres, trabajadores al aire libre y en quienes no utilizan lentes con protección UV. Se presentan regularmente entre los 20 y 40 años de edad y el curso natural varía considerablemente. Regularmente no causan molestias pero pueden producir lagrimeo, sensibilidad a la luz, sensación de cuerpo extrño, enrojecimiento, ardor. Puede disminuir la visión por la inducción de astigmatismo o por un gran crecimiento sobre la córnea que invade el eje visual. Si produce enrojecimiento o irritación se da tratamiento con gotas. Si persisten las molestias o disminuye la visión, se debe pensar en un tratamiento definitivo. Causas, incidencia y factores de riesgo: La causa se desconoce, pero puede ser más común en las personas que han sufrido exposición a la luz solar o al viento en exceso, como en el caso de aquellas personas que trabajan al aire libre. Entre los factores de riesgo se pueden mencionar la exposición en áreas soleadas, polvorientas, arenosas o de mucho viento. Los campesinos, los pescadores y las personas que habitan cerca del ecuador son quienes con frecuencia resultan afectados y es un trastorno poco común en niños. Síntomas: El síntoma principal de un pterigión es un área indolora de tejido blanquecino elevado, con vasos sanguíneos en el borde interno o externo de la córnea. Signos y exámenes: El diagnóstico se confirma con un examen físico de los ojos y párpados y por lo general no se requieren exámenes especiales. Tratamiento: No se requiere tratamiento a menos que el pterigión comience a obstruir la visión, en cuyo caso se lo debe extirpar quirúrgicamente. Se deben usar anteojos protectores y sombrero de ala para prevenir recurrencias. Expectativas (pronóstico): La mayoría de los pterigiones no causan problemas y no requieren tratamiento, pero si el pterigión ha invadido el área pupilar de la córnea, los resultados después de su extracción son buenos. Complicaciones: Recurrencia después de haber sido extirpado. Situaciones que requieren asistencia médica: Las personas con pterigión deben ser vistas por un oftalmólogo anualmente para detectar a tiempo la invasión de la pupila antes de que ocurra una interferencia de la visión. Asimismo, se debe consultar con un oftalmólogo si se ha tenido un pterigión en el pasado y los síntomas reaparecen. Prevención: Utilizar lentes con protección para rayos UV siempre que se está en el exterior.
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| Última actualización el Sábado, 20 de Febrero de 2010 04:41 |
